Nacional

KIRCHNER Y MENEM

CAMINO A LAS ELECCIONES 2011

  

La encrucijada mediática: ¿Cuál es el menos peor?  

 

Camino a las elecciones de 2011, otra vez nos encontramos entrampados en batallas mediáticas de proyectos que pretenden ser las únicas opciones para los argentinos. Por un lado, los que congregan a la derecha más recalcitrante del país (Macri, Cobos, De Narváez, Duhalde, Menem, etc.) que desnudan abierta y permanentemente su plan de acumulación que, como ya sabemos, implica el ensanchamiento de la brecha entre ricos y pobres, mayor exclusión, menos y peor educación, salud, trabajo, vivienda, más represión, la venta de nuestros recursos, etc.. Es la derecha de mano dura y economía de mercado libre. Tiene discurso y prácticas de derecha a secas, que por su violencia y arrogancia, es fácil no identificarse con ese proyecto.

Por otro lado, con los Kirchner y Pino Solanas a la cabeza, se muestran alternativas que utilizan banderas de “nacionales y populares”. Plantean algunas reformas superficiales que nos despiertan simpatía, tienen discursos progresistas, pero en definitiva, presentan como opción un capitalismo más moderado, a la argentina, más regulado en el mejor de los casos, colgándose también de cierta oleada latinoamericana de progresismo, más o menos real según el país del que hablemos. Ni se les cruza por la cabeza hablar de socialismo.

Sólo para ejemplificar, la centroizquierda de Pino –que tiene escasa militancia propia- debió aliarse con Libres del Sur en su propuesta electoralista y, si no le dan las encuestas, está dispuesta a nuevas y peores alianzas con representantes de los intereses sojeros y exportadores (Binner), y de las automotrices y la obediencia al capital internacional (Juez). Bambolea entre el apoyo al gobierno y a la oposición sin salirse del molde capitalista.

Estos proyectos, tanto los más crudamente neoliberales como los de mejor fachada, están muy lejos de proponer las transformaciones profundas que necesitamos en nuestro país. ¿Acaso alguno está proponiendo dar solución definitiva a los gravísimos problemas que vienen viviendo la inmensa mayoría de los argentinos? Pero pareciera ser que debemos decidir entre esas opciones. Entonces nos llaman a apoyar al menos peor porque argumentan que esa es la opción posible. El problema es que muchas personas organizadas y no organizadas, incluso con la actitud sincera y  noble de evitar la concreción de la(s) peor(es) de las alternativas, destinan su tiempo y trabajo al apoyo de algún “mejorcito”, retrasándose la construcción genuina de poder popular. La trampa está en que es lógico que busquemos el mal menor, pero sucede que los “distintos” males que nos proponen son gigantes y cuestan felicidad, libertad y vidas a diario.

 

UN POCO DE ANÁLISIS SOBRE LA PROPUESTA “K”.

El gobierno K tuvo éxitos importantes en su política de cooptaciones[1], control, disciplinamiento social y división de sectores importantes de los movilizados. Además contó con la complicidad de las direcciones sindicales de la CGT y CTA. A través de ciertas concesiones de tipo simbólico (descolgar el cuadro de Videla, hablar en contra de los genocidas o del Menemismo) que no mejoraron la situación social ni económica de las mayorías del pueblo buscaron generar consenso acerca del fin del neoliberalismo en Argentina. Su política de imposición de agenda con temas como la ley de medios, la ley de matrimonio igualitario, la de asignación universal por hijos, que hizo trastabillar a muchas organizaciones en su caracterización, no nos tiene que tapar el bosque.


LA MATRIZ NEOLIBERAL SIGUE INTACTA.

 

 

 

Extractivismo y exportación. El crecimiento económico del cual hace alarde el gobierno está basado en un modelo productivo extractivista y exportador que se apoya sobre el discurso del desarrollo sustentable y responsabilidad social empresarial, pero que en realidad mantiene la lógica de saqueo económico, existiendo un gran peligro de destrucción de culturas, formas de vida de los pueblos y el medio ambiente.

La soja. Las reservas federales aumentan por las exportaciones de soja al mercado chino, mercado que posee un gran consumo interno pero que también genera una gran dependencia económica. Es decir, estamos atados al humor de la economía china para mantener las políticas de tibio bonapartismo[2]. En relación a esto, nos quisieron hacer creer que el problema del campo se resolvía con retenciones, cuando fue este gobierno el que generó las mejores condiciones para que los pooles[3] de siembra (constituidos con fuerte inversión de capitales financieros) ganaran cifras exorbitantes, poniendo al descubierto la falta de soberanía alimentaria y aportando al éxodo del campo a la ciudad, al desmonte indiscriminado para ampliar la frontera agropecuaria (incluso mediante incendios) y a la fumigación descontrolada. El ministro de Agricultura de la Nación viajó recientemente a la India para colocar en ese mercado el aceite de soja que no nos quieren comprar los chinos. Lo hizo acompañado de los representantes de las exportadoras Bunge y Born y Dreifus mostrando así claramente quienes son los más beneficiados del boom sojero.

La mega minería. Cristina Kirchner se reunió con el presidente de la minera Barrick Gold, Peter Munk y con representantes del Royal Bank of Canadá (el más grande del país y que financió parte del proyecto Pascua Lama), el Grupo Cisneros (que también forma parte de la Barrick), Panamerican Silver, Oro Cobre, Lithium Americas y Loblaw, a los cuales les aseguró excelentes condiciones para sus inversiones en Argentina. Cabe aclarar que las mineras están exentas de impuestos (salvo las míseras regalías que en algunos casos se les reintegran por sacar los recursos por ciertos puertos argentinos). Las consecuencias de la instalación de estos proyectos de mega minería son incalculables ya que en su explotación desarrollan un uso intensivo de cianuro como también millones de litros de agua por segundo y, a su vez, destruyen las cuencas hídricas (en el proyecto de Pascua Lama, parte del agua se obtendría del derretimiento de glaciares para la lixiviación de metales). Pero en esto no son novatos. Es la misma lógica que en 1992 permitió hacer negocios a los Kirchner en Santa Cruz, favoreciendo la privatización YPF. Las comunidades que ven destruido su entorno, calidad de vida, cultura, agua, salud y condición ético-moral e incluso seguridad personal, son forzadas a aceptar proyectos que supuestamente “traerán muchos puestos de trabajo” aunque es bien conocido que el desarrollo de este tipo de actividad requiere de mínima mano de obra.

La deuda externa. A fines del 2003, no sólo la deuda no había bajado un sólo dólar, sino que trepó de los 140.000 del 2001 a los 178.000 millones. El pago de los intereses para el 2004 rondó los 5.000 millones de dólares, y en 2010 hace falta el TRIPLE, otros 15.000 millones de dólares. Terminado el acuerdo con los acreedores privados, los pagos se incrementarán. Se cancela deuda vieja con el único fin de poder tomar nueva deuda.

El viejo mito de la burguesía nacional. De las 500 empresas más importantes, dos tercios son extranjeras. Controlan el 69 por ciento de la producción, el 70 por ciento de las exportaciones y el 84 por ciento de las ganancias. De las 30 empresas líderes, sólo 5, son locales. Pero éstas, como Techint y Arcor, son argentinas para aprovechar las ventajas competitivas de nuestro país como el azúcar y el maíz barato y también la mano de obra barata, sus intereses y ganancias están en el mercado internacional. Siguen beneficiándose las grandes empresas exportadoras multinacionales (Cargil, Dreyfus, Bunge, Nidera, etc.).

La distribución de la riqueza sigue siendo desigual. El crecimiento económico es para algunos pocos; beneficia a los grandes grupos económicos, en detrimento de los trabajadores y el pueblo. La diferencia entre el 10% mas rico del país y el 10% mas pobre es de 27 veces, sólo comparable con la era menemista. De los más de 5 millones de jubilados, el 80 % percibe un haber de 1046.5 pesos, cifra que no llega a la canasta básica de pobreza.

ALGUNOS ÁRBOLES “K” QUE INTENTAN TAPAR EL BOSQUE.

 

 La política redistributiva -políticas sociales a través de las cuales el Estado interviene para supuestamenete “achicar” las desigualdades entre capital y trabajo- continúa siendo insignificante. Este gobierno destina 40 mil millones de pesos a promociones industriales, subsidios y beneficios para las grandes empresas, sólo 12 mil millones para la asignación por hijo y partidas para salud y educación que apenas superan juntas lo destinado al pago de la deuda externa. Muchos que reclamaron trabajo digno durante años, ahora piensan que es digno educar a nuestros hijos gracias a una dádiva extorsiva, como la asignación universal por hijos, que al final de cuentas sólo alcanza para pagar el IVA de lo que estas familias consumen.

La política de los Derechos Humanos de la se jacta este gobierno no toca ni de costado los derechos humanos de hoy sino que se restringe a la apertura de juicios a algunos de los represores de la última dictadura militar. Sólo el 5% de los represores han sido condenados en 7 años de gestión, de modo que la gran mayoría de los asesinos se paseen por la calle con total impunidad -entre otras cosas para secuestrar y matar a Julio López- mientras las cárceles se llenan de ladrones de gallinas. 

   

La Ley de Medios por el hecho de ser distinta a la Ley de la dictadura no necesariamente es democrática. La estatización de los medios tampoco garantiza esa democratización que tanto pregonan. Para que la comunicación beneficie a la mayoría debe ser hecha por la mayoría; entonces los medios de comunicación deben estar en manos del pueblo trabajador. Entendemos que la comunicación en manos de las empresas y corporaciones mediáticas (como Clarín, TN, Telefé, Cadena 3) es manipulación de la información para favorecer a intereses económicos y políticos particulares, pero también entendemos que con sólo estatizar no alcanza, y ejemplo de esto son los medios manejados desde el Estado (como Canal 7 y Radio Nacional) donde la estrategia informativa está en función de la acumulación del gobierno de turno. En definitiva, en ninguno de los dos casos son la mayoría del pueblo. En estos medios nada se dice de las luchas ambientalistas, los conflictos obreros, ni se analiza la ofensiva mediática contra Cuba ni Venezuela. El tan promocionado 33% de la red que sería gestionado por las organizaciones sociales será distribuido por el gobierno y en la cola de espera están en primeros lugares la CGT, la Iglesia y los amigos K.

La Ley de Matrimonio Igualitario es una batalla ganada por algunas organizaciones lésbicas, gays, travestis, trans y bisexual (LGTTB), social y feminista, que la han venido impulsando y luchando día a día, las cuales han tenido el apoyo de otras organizaciones LGTTB que entienden esta aprobación como un avance en términos de visibilidad. Avance que implica poner cuestión “el modelo de familia” y el orden social que no queremos y que pretendemos transformar. Pero entendemos que esta ley aprobada por diputados y senadores oportunistas no terminará con las relaciones de opresión sobre aquellas personas que quieren vivir su sexualidad de una forma diferente a aquella que está impuesta.

Además, la política kirchnerista de la asignación universal por hijo, de la ley de medios, del matrimonio igualitario, de los Derechos Humanos, es también la que mandó tropas a Haití, que proveyó a Bush del mejor argumento para atacar a Irán, que se cansó de reprimir y judicializar las luchas de trabajadores y movimientos sociales (desde los docentes de Santa Cruz, la tortura a lxs disidentes sexuales, hasta las manifestaciones en contra de las pasteras), que se alimenta de la corrupción con las valijas de Antonini Wilson y el caso Skanska, que mantiene los salarios al mismo nivel que Menem, que pagó la deuda al Fondo Monetario Internacional queriéndonos hacer creer que pagar la deuda era una medida “progre”, etc. 

 

Nos resulta sumamente contradictorio pensar que quien paga la deuda externa y entrega al mejor postor nuestros recursos minerales quiera la liberación nacional; que quien subsidia con fondos públicos a los grandes monopolios hable de antiimperialismo; que quien establece sueldos por debajo de la canasta básica y con sumas en negro esté a favor de los trabajadores; que quien reprime a lxs luchadorxs populares y se la pasa tejiendo alianzas con el empresariado y la derecha más recalcitrante esté a favor del pueblo.

 

 


Unión de Asambléas Ciudadanas en Córdoba - 11/13 de Diciembre
  

DE LA REACCIÓN A LA ACCIÓN

  

“Si no existe la organización, las ideas, después del primer momento de impulso, van perdiendo eficacia, van cayendo en la rutina, van cayendo en el conformismo y acaban por ser simplemente un recuerdo” Che Guevara 

  

Dicen que hay que frenar a “la derecha”, a la restauración conservadora, a la oligarquía, al neoliberalismo, a Bloomberg, Macri, Duhalde, etc. Nosotros decimos que sí, claro que hay que frenarlos. Pero también hay que frenar al sistema capitalista que, aún en los gobiernos “nacionales y populares”, genera un silencioso genocidio, nuevos desaparecidos y destrucción de los bienes comunes. Pero además de estar en la resistencia, también hay que crear y proponer un sistema superador, una alternativa política. Y para construirla necesitamos de todas las fuerzas y voluntades sinceras y sensibles. Es necesaria otra forma de pensar el cambio: de la participación solidaria, activa y creadora, de lo mejor de todxs y cada uno de nosotrxs. Queda descartado el apoyo pasivo a la opción menos peor.

La tarea es más dura y hermosa a la vez. Es necesario desarrollar esa mística revolucionaria que implica la comprensión y el sentimiento de la necesidad y la posibilidad de la revolución. Que interpela lo que somos con cada injusticia, con cada acto solidario, cada autocrítica, para aportar mucho más a la sociedad. Que nos invita a encarnar esa Humanidad Nueva pensando cada proyecto personal dentro de un proyecto colectivo.

Pero además, tenemos que desarrollar estrategia para difundir y ampliar la riqueza del inacabado pensamiento socialista. Acercarnos a nuestrxs amigxs, vecinxs, compañerxs de estudio, de trabajo, etc. para contarles y compartir nuestros pensamientos, sentimientos y prácticas y aprender de ellxs a la vez que intentamos contagiarlos e invitarlos a esa construcción que nos hará libres. Se trata de construir ese diálogo que transforma y nos transforma, ese proceso de enseñanza-aprendizaje que permite la multiplicación creativa para ser muchos más y cada vez mejores. Y en ese proceso ir construyendo organización. Organizaciones territoriales, estudiantiles, sindicales, culturales, campesinas, sexo-genéricas. A su vez, y de la mano ir construyendo organización político-revolucionaria. Generar tácticas que promuevan la participación y la organización, en el marco de una estrategia que implique pensar y hacer una Argentina Socialista.

Es que sabemos que no es nada pequeño lo que nos proponemos. Pero también tenemos claro que no es imposible, que depende de cada unx ser lo(s) suficiente(s) para lograrlo.

Apostamos a la construcción de una Argentina sin explotadores ni explotados, con plena garantía de los Derechos Humanos, con las necesidades básicas de toda la población satisfechas, con el pueblo desarrollando día a día toda su potencialidad creadora en la construcción de la Humanidad Nueva, en la más plena democracia participativa. Así que no nos conformamos ni nos conformará jamás ninguna alternativa capitalista, tenga la fachada que tenga. Nos proponemos construir en la unidad más sincera, una verdadera alternativa socialista. Bajo estas condiciones creemos que la Argentina puede ocupar otro lugar, el lugar que ella misma elija, en conjunto con las otras naciones vecinas y hermanas. 

Estás invitadx a esta construcción.