CON LAS LUCHAS NACERÁ UN NUEVO SUJETO POLITICO
La situación política de nuestros días
La crisis del 2001 alumbró una Argentina socialmente fragmentada y excluyente. Del añorado estado de Bienestar Social, construido por el primer peronismo (1946-55) sólo quedaba el recuerdo. Quizás como memoria para un gran movimiento popular de protesta y reivindicación social (piqueteros, asambleas, cortes, lucha sindical, fabricas recuperadas, mov. desocupados). A gran parte de estos sectores, el gobierno ha intentado neutralizar y funcionalizar, y para esto ha tomando algunas reivindicaciones populares ( derechos humanos, estatización de algunas empresas, ley de medios) pero que no apuntan a cuestiones de fondo. Es cierto que parcialmente lo logró pero sin conseguir desmontarlo totalmente. Las brasas calientes de la movilización popular con que se inició el milenio tienden a reavivarse hoy, a partir de una nueva situación.
El gobierno K que tuvo éxitos importantes en su política de cooptaciones, control, disciplinamiento social, división de sectores importantes de los movilizados, y que ademas contó con la complicidad de las direcciones sindicales de la CGT y gran parte de la CTA, se encuentra en la imposibilidad de continuar con el teatro y puesta en escena de una política de arbitraje y negociación, entre algunas reivindicaciones de los trabajadores y los intereses empresarios . En sus dos presidencias no tocó la matriz neoliberal concentradora que goza de muy buena salud. Y la crisis mundial ingresada de lleno a nuestro país le impide tener dinero fresco para implementar populismo. Su estructura política basada en el clientelismo asistencialista, con una caja abultada que le permitía contener y capitalizar el conflicto social, trastabilla hoy debilitada con numerosos socios y aliados que abandonan el espacio K. La contracción económica argentina como consecuencia de la crisis mundial, destruye sectores productivos, concentra y enfrenta el capital contra el trabajo del que necesita extraer mayores ganancias. Los sectores capitalistas necesitan crédito que el gobierno ya no les puede dar, debido a la caída de los superávits fiscal y comercial, y que se agotaron con préstamos a grandes empresas. De ahí las negociaciones con el FMI. Y, por supuesto las condiciones del FMI que son recesión, congelamiento salarial y lograr superávit para pagar la Deuda Externa. Al no poder resolver con dinero el conflicto social, acude a la criminalización de la lucha y protesta social, como fue la feroz represión en Terrabussi. En esta salida atada al FMI, y de salvatage capitalista, con medidas recesivas y de congelamiento salarial, coinciden tanto el gobierno como la oposición. En realidad este es un plan de las centrales empresarias que están debatiendo a qué equipo de gobierno eligen para su implementación. Sí a los Kirchner ó a la oposición. Ambos están debilitados y la oposición no da garantías de seriedad y de unificación en una propuesta.
El Reciclaje Progresista
Ante la declinación kirchnerista diversos sectores que en su momento fueron pro-gubernamentales han hecho rancho aparte: Sabatella, la CTA, Pino Solanas, Libres del Sur. Atenazados a lo institucional, absorbidos por lo electoral, con un progresismo de soluciones superficiales, redistribucionistas y asistenciales, sin tocar el problema de fondo de las relaciones de propiedad y la necesidad histórica de expropiar a una burguesía argentina ya agotada y declinante, reciclan la cultura “de lo posible”, “de entre dos males el menor” que termina apoyando al kirchnerismo porque es “lo que hay” y “a su izquierda no existe nada”. Si las entidades patronales renuevan su confianza en el Kirchnerismo para el 2011, tendremos nuevamente a todo el progresismo apoyándolo. La propuesta de Proyecto Sur, que es la más avanzada, es una construcción basada en la persona del cineasta quien le pone una impronta absolutamente personalista y electoralista. Seduce a sectores medios. No llega, ni por discurso ni militancia, a la vida de los trabajadores y amplios sectores postergados. Son propuestas que ante la falta de una alternativa revolucionaria pueden en un momento crecer pero rápidamente se agotan y caen, creando desconcierto y desánimo en sus seguidores. Lo de Meijide, Chacho Álvarez y el Frepaso son un ejemplo para no olvidar sobre la actuación de la centroizquierda. Manteniendo independencia respecto a estos reagrupamiento organizativo-electoral, debemos en todo momento tratar de articular con ellos en los frentes de masas, Derechos Humanos, actividad antirrepresiva, gremial, atrayéndolos a posiciones revolucionarias, a las concepciones del marxismo latinoamericano, inspirarles confianza en que la revolución es posible. No antagonizar con ellos pese a que expresemos la inconsecuencia de sus direcciónes (Pino, Sabatella, De Genaro, Yasky)
Nuestra relación debe ser con las bases de la CTA, con corrientes de izquierda de esta misma Central, con militantes y organizaciones de Derechos Humanos, con corrientes del nacionalismo popular que desean cambios de fondo pero que no vislumbran una alternativa. Trabajando con ellos en cada frente sobre temáticas concretas.
La ausencia y necesidad de una Alternativa de Poder
Pese a la profundidad de la crisis del 2001, a la gigantesca movilización de masas y a la evidente crisis del sistema institucional y de la estructura de Partidos políticos y en primer lugar del Peronismo no hemos podido construir desde los intereses de los trabajadores y del movimiento popular una alternativa de poder que contemple cambios de fondo en la estructura económico y social argentina (propiedad pública de la tierra, de la gran industria, de los recursos naturales, del crédito, del comercio exterior). La crisis del bipartidismo radical –peronista fue capitalizado por sectores con discursos de centroizquierda, pero que terminaron con políticas de derecha, en todo el país como el juecismo en Córdoba.
No hemos podido articular los distintos movimientos sociales y políticos en una síntesis que se proyectara como propuesta a la sociedad y que construyera poder popular, desde lo extrainstitucional, en los diversos ámbitos de la organización política, sindical, territorial, universidad, juventud, ambiente, género, comunicación, cultura, etc. Y que subordinado a esa estrategia de construcción de poder popular y en función de esa construcción tuviera expresiones súper-estructurales en lo electoral. Debemos esforzarnos para que las luchas, aspiraciones y sacrificios de miles y miles de argentinos se conviertan en Sujeto Político, que unificado aspire al poder, para construir una Argentina más justa e igualitaria.
La propuesta de Córdoba se Mueve
Nuestro movimiento, desde su misma constitución ha planteado que es la clase trabajadora el núcleo del Sujeto político transformador que será acompañada por múltiples identidades sociales que hoy resisten contra el sistema capitalista y que irán conformando un programa unificado con base socialista. Asistimos en América Latina a una verdadera explosión de subjetividades identitarias que buscan su autoafirmación en la resistencia a la opresión capitalista y que encontrarán en los caminos de unidad las propuestas alternativas. Así, debemos integrar las luchas por la diversidad sexual, étnica, las luchas ambientalistas, las luchas por el acceso libre al conocimiento, las de los campesinos sin tierra, ocupas, trabajadores ocupados y desocupados, estudiantes, etc. Esta multiplicidad de fuerzas resistentes nos plantea la necesidad de avanzar en unidad frente a la fragmentación para que la resistencia avance en proyecto y propuesta, con una visión de totalidad, de unidad, de cultura, de estrategia, de Poder, de revolución socialista. Porque si seguimos en la fragmentación y en el mero rechazo resistente, la totalidad, la estrategia y el Poder, seguirá estando en manos de la burguesía.
Las Tareas de Unidad. La construcción Frentista :
En la actual situación las fuerzas políticas que coincidimos en construir una alternativa estratégica de liberación nacional y social, socialista, desde la construcción del Poder Popular, independiente de cualquier variante burguesa, reivindicadora de los contenidos ideológicos guevaristas y de sus tradiciones de lucha en América Latina, y que además hemos realizado prácticas comunes en frentes de masas, coincidiendo en las propuestas y metodologías, debemos constituirnos en Mesas Regionales que se aboquen al análisis de las situaciones locales y planifiquen, coordinando y articulando las tareas de construcción del Poder Popular, previendo las importantes luchas que se avecinan. Así, potenciaremos las ocupaciones de tierras, de fábricas, la resistencia a los tarifazos, la movilización por los aumentos salariales, la construcción de corrientes combativas y clasistas en el movimiento obrero, defenderemos a nuestros jóvenes y luchadores de la represión policial y de fuerzas de seguridad, haremos fuerte nuestro reclamo por un ambiente sano y por los derechos de las minorías y la aceptación y valoración de la diversidad, tendremos que darnos planes para construir una red comunicacional afín a nuestro proyecto, impulsar el desarrollo de movimientos culturales, de artistas, escritores extendiendo nuestra presencia a todo el interior provincial. Estas Mesas planificarán también la expresión pública y masiva de un proyecto de país con relaciones sociales y económicas cuyos ejes sean el valor fundamental del trabajo y el trabajador, el protagonismo popular, la propiedad social y la construcción de Poder Popular. Aprovecharemos las instancias electorales para ser denunciadores de la farsa representativa parlamentaria y la necesidad de otra forma de representación y de gobierno de trabajadores. Y esto nos permitirá vincularnos a amplios sectores. Con la crítica al Parlamentarismo y a la institucionalidad burguesa, en el cuestionamiento al sistema capitalista y en un programa que plantee la viabilidad de resolver los problemas de todos los argentinos y que esto es posible con un gobierno de los trabajadores y el Pueblo. Nuestra táctica electoral debe ser coherente con nuestra construcción de alternativa independiente. No seremos “socios”, ni iremos atrás de cualquier variante electoral burguesa ó de centro izquierda ó “progresista”. Pretendemos que lo electoral nos sirva para difundir un proyecto de profundización democrática, de organización popular participativa en las decisiones de gobierno, de soberanía nacional en la decisión sobre el patrimonio y recursos de nuestro país. Con estas bases encararemos lo electoral procurando ligarnos a miles de argentinos que hoy piensan esto mismo y a los que llamaremos a organizarse. Con todas estas actividades daremos nacimiento a un vasto movimiento social y político unificado, de desarrollo nacional, con un funcionamiento democrático que aportará a la construcción del Frente de Liberación Nacional y Social.
Fortalecer Córdoba se Mueve: Desde nuestra Organización Córdoba se Mueve hemos logrado diversificar los frentes de acción, nos hemos enriquecido participando en el desarrollo de luchas importantes y hemos intensificado las tareas de formación teórica.
Debemos persistir con esta orientación para construir una organización marxista, latinoamericana, revolucionaria y desde allí asumir responsabilidades en las tareas de unidad y construcción frentista. Nuestros compañeros deben ser incansables trabajadores en la constitución de un bloque social unitario con un programa de cambios profundos para nuestro país y debemos luchar incansablemente para defender y mejorar los niveles de vida y los derechos actuales de nuestro pueblo. No sólo proyectar un mejor mundo futuro sino estar en el presente de las luchas y los requerimientos del momento. Trabajo, vivienda , salud, educación etc. Para que así los trabajadores y el pueblo argentino se constituyan en Sujeto Político. Debemos militar para articular y unir todas las luchas. Desde las salariales de los sectores gremiales hasta la de los ocupantes de terrenos para construir viviendas. Contra el aumento del cospel y contra el limitacionismo en la Universidad. Todos los sectores en lucha en un solo bloque juntando todos los reclamos en un solo programa. Con un proyecto de país. Tomando el ejemplo y aprendiendo de las experiencias más avanzadas de los trabajadores como es hoy la lucha de las obreras y obreros de Terrabussi contra el bloque unificado de la embajada y los intereses norteamericanos, los industriales argentinos de la UIA, los Daer y Moyano, y el gobierno K. Y la solidaridad nacional a esa lucha. No arrancamos de cero, porque tenemos una riquísima experiencia inconclusa: en las luchas libertarias de principios del siglo XX, en el 17 de Octubre y en todas las luchas clasistas y combativas que siguieron al Cordobazo. Con esta historia y las actuales luchas surgirá en Argentina un Sujeto Político Revolucionario. Para esto nuestros militantes deben caracterizarse por el profundo respeto que debemos tener por nuestro pueblo y su historia y por los compañeros del campo popular que militan en diversas organizaciones sociales y políticas. Acercarnos con la convicción de que de todos ellos aprendemos. Que la unidad debe servir para sumar, sintetizar y superarnos. Romper con la práctica, de algunos sectores de izquierda, de la fragmentación, del discusionismo estéril, del patrimonio propio y exclusivo de la verdad. Construir la cultura del respeto y la fraternidad con el compañero que si pertenece al campo popular estamos en el mismo camino y si es un revolucionario es nuestro hermano. Además, cumpliremos así con el ejemplo, la enseñanza y el pedido que nos hacen los compañeros de Trelew y nuestros 30.001.
La nueva situación mundial y las políticas implementadas por las burguesías locales para descargar las crisis sobre los trabajadores y el pueblo, darán lugar a importantes movilizaciones populares que nos permitirán, rectificando errores y acumulando experiencia, capitalizar en saldos políticos y de organización, para construir una alternativa real de poder.
Queremos construir una Nación Argentina y Latinoamericana de los hasta ahora oprimidos, discriminados, explotados. Reivindicamos todas esas luchas y hacemos un culto de cada uno de nuestros mártires. Tendremos presente cada triunfo y también cada derrota. Para hacernos maduros y fuertes con el largo camino recorrido: Desde aquel comunismo incaico que quiso borrar el genocidio colonial, las luchas bravas de nuestra Primera Independencia, la resistencia del indígena y del gaucho, las derrotas en Paraguay y el genocidio de Roca y los terratenientes contra nuestros hermanos aborígenes, la lucha libertaria de anarquistas, sindicalistas, socialistas y comunistas, el Grito de Alcorta y la Reforma Universitaria. Las conquistas sociales logradas por la lucha incansable de los trabajadores en el primer gobierno peronista. La resistencia peronista. El Cordobazo y las mil fogatas insurreccionales a lo largo del país en donde nuestro pueblo demostró a las dictaduras militares que tiene dignidad y entereza y que está dispuesto a constituirse en pueblo en armas. Y los compañeros y compañeras de Trelew, que nos enseñan a estar dispuesto a dar la sangre y la vida por la libertad y la justicia. Y la larga noche que empezó en el 76, donde unieron sus vidas y sus muertes nuestros 30.000 que, en la diversidad de sus pertenencias sociales y políticas, construyeron el templo más sagrado del ideal, de la mujer y el hombre nuevos, del No definitivo al Dios Mercado. Al presente, sumamos luchas y sumamos mártires, entre los que se cuentan también miles de víctimas del actual genocidio social.
Esta historia nos da fuerza y combatividad. Nos genera bronca y lágrimas. Eje y centro en nuestras vidas. Nos hace militantes. Nos convence que triunfaremos.

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